Mucho más allá de lo que el título aparente, todo parecido que tenga el contenido de este artículo con la música Deep House es mera coincidencia. O no. Siendo sincero, más que parecido hay conexión científica y musical fácilmente demostrable. De cualquier manera, When We Deep no hace referencia al género en sí, sino al estado que alcanzamos cuando escuchamos ciertas canciones. Al igual que el Trance, Deep como apodo resume muy bien un género que transmite cosas. Y que por extrapolación y merecimiento ha ido englobando a otros estilos para hacer una enorme burbuja de sensaciones encontradas. Las del baile y el disfrute. Y entre medias, melodías..

Si catalogamos como oyente experimentado a una persona que lleva más de diez años escuchando música electrónica variada y sin interrupción, tanto en casa como en la pista de baile, me gustaría poder autoacreditarme como tal. Sin ser este hecho un halago de exuberante prepotencia, pero sí de punto de partida para lo que me vengo a exponeros. Me gustaría redondear la jugada argumentando algo que pienso fervientemente y que defenderé hasta el día que me muera. Nunca podrás cumplir ese dicho que dice: “de este agua no beberé”. Aplicado a la electrónica: “de este estilo no disfrutaré”. Tras muchos años experimentando, escuchando y aprendiendo puedo contaros que no somos de ningún estilo, sino de las sensaciones que la música nos transmite.

Tras recorrer prácticamente todos los estilos habidos y por haber en una música electrónica cambiante y cada vez más avanzada y mixta, me apetece compartir el punto en el que ahora me encuentro. Y en el que probablemente me quede un buen tiempo, quizás de manera indefinida. No voy a ser falso, la música aún me sigue sorprendiendo. Las infinitas combinaciones de los instrumentos y sus notas, unidas a las cada vez más desarrolladas técnicas de producción y fabricación de equipos sonoros permiten que el lienzo donde se pinta la música electrónica no tenga fin. Deberíamos empezar a aplicar la teoría de que el arte electrónico musical es un universo que se encuentra en expansión constante, sin final. ¡Qué privilegio! Y en ese infinito universo en el que todos podemos viajar libremente he tenido la suerte de encontrar un lugar en el que soy completamente feliz. Un, llamémoslo, planeta donde la armonía reina y yo me siento muy bien, como en casa. Su atmósfera irradia melodías, bpm bajos y elementos de todo tipo. Su ecosistema es verde, ambiental y fresco. Hay día y hay noche, y sus habitantes se hacen llamar technícolas.

Más allá de florituras exageradas, lo que quiero intentar compartir con vosotros es lo que a mí sucede cuando le doy al play. No quiero disfrutar en soledad de este placer estelar. Los que me han leído siempre y los que me conocen musicalmente saben que uno de mis mayores hobbies es el de compartir la música que me gusta. Me considero una persona generosa en busca de complicidad. Por eso hoy estoy aquí para abriros mi corazón, alma y mente. Mucho me ha costado llegar a este punto, donde cada día escucho música que me llena. He topado con una serie de productores, sellos y canales de música que completan mi vida. En casa, en el coche.. y si la fortuna a veces lo permite, en el club. Este Deep/Techno/Progressive melódico me puede, y aunque en mi podcast eventual Solaris muestro algunas cosas, aún no he sabido encajarlo todo como a mí me gustaría. Por ello aún guardo una gran cantidad de temas que no he compartido con casi nadie, pero que hoy estarán en esta playlist llamada When We Deep.

Nunca te dejes llevar por etiquetas. Dale al play y disfruta. Sin miedo, vamos juntos.

Sardel

Sardel

Cuando estoy triste escucho música electrónica y cuando no también. Puedes leerme también en www.naftic.com