Nunca han hecho un “ruido” tan grande como otros gigantes de la electrónica, pero si de algo pueden presumir Madeon y Porter Robinson es de tener unos seguidores leales y consagrados, muy fieles a toda su música. Por ello, cuando anunciaron que traerían su gira a Europa, estos no lo pensaron dos veces para comprar su entrada lo antes posible aunque tuvieran que moverse de su país y, sin sorpresa para nadie, el Shelter Live Tour hizo sold out en dos de las tres ciudades europeas en las que se iba a presentar. Este tour no es más que una prolongación de lo que comenzó para Porter y Hugo como una colaboración entre ambos artistas con su track ‘Shelter’, que ellos mismos han explotado y evolucionado para crear un proyecto mayor que resultó en esta gira, y la misma ha sido mencionada como uno de los mejores shows de electrónica de 2016.

Nuestra cita con el duo tuvo lugar en Londres, más concretamente en el O2 Forum de Kentish Town, cercano a la zona de Candem. Aunque las puertas abrían a las 19:00h, el público ya empezaba a acumularse en la cola desde primera hora de la tarde para tener una posición lo más privilegiada posible dentro del escenario. Antes de Madeon y Porter tenían que empezar a calentar el ambiente los teloneros, que aunque en Amsterdam y París el elegido era San Holo, en Londres se ocupó la pareja de productores americana Louis The Child. Los de Chicago supieron ganarse a un público, que, aunque al principio se presentaba tímido y algo escéptico frente a ellos, acabó bailando y saltando con ganas. A ritmo de Future Bass, House e incluso alguna sorpresa de Hip Hop, Louis The Child se lucieron con un set que incluyó la mayoría de sus temas originales y remezclas, entre ellos, su último single ‘Love Is Alive’ o su más conocido ‘Fire’.

Después de una breve pausa entre ambos actos, finalmente era hora de disfrutar de lo que todo el mundo estaba esperando. Así, cada uno con sus respectivos teclados y mesas de mezclas, Porter y Madeon ocuparon todo el escenario frente a una serie de pantallas que mostrarían los espectaculares visuales. Era de esperar que pusieran el listón alto desde el principio, y por ello abrieron su set con ‘Shelter’. Durante todos los 75 minutos de show, la pareja ofreció una experiencia lejana a todo lo que se podría esperar de un concierto de electrónica regular. Y aunque corto, ambos se las supieron apañar para que en ese periodo de tiempo poder desplegar de una manera singular en su set list prácticamente toda su artillería de temas -e incluso alguno extra como el ‘Around The World’  de Daft Punk-.

Un buen adjetivo para describir el transcurso del show es impredecible. La versatilidad a la hora de acoplar sus canciones, combinarlas y darles una nueva personalidad fue sorprendente. Drops celestiales, poderosos bass que hicieron temblar la grada superior con los brincos del público -literalmente, parecía que iba a venirse abajo de un momento a otro-, vocales en directo… era imposible de saber la estratagema que tenían preparada para ponerte los pelos como escarpias, desencajarte la mandíbula o sacarte los ojos de sus cuencas. Para desgracia de todos, el espectáculo tuvo que terminar. Pero lo hizo a lo grande, con un íntimo bis de Shelter -una vez más cantado en directo por el propio Madeon- y un Language tras el cual muchos quedaron aliviados temiendo que no iban a escucharlo aquella noche.

Cuando las luces se volvieron a encender podía verse la cara exhausta aunque contenta de la gente, con un regusto agridulce. Y es que era imposible dejar de recordar que este magnífico proyecto entre los autores de Shelter es algo efímero, una experiencia la cual ambos no se han cansado de decir que no se va a repetir y que tendrá su final cuando presenten su show en Coachella un poco más adelante este año, y que esperemos que se retransmita en streaming como se ha hecho otros años para que todo el mundo pueda disfrutar de ese último show.

Joaquín

Joaquín

A melody pure and a rhythm loud.