El pasado fin de semana del 1 al 3 de septiembre tuve el placer de asistir a la segunda edición de un evento que, paso a paso, se está ganando el hacerse un hueco fijo en la agenda. Para este año, desde la organización del Paral·lel Festival prometían mejoras en todos los aspectos que el año pasado se quedaron cortos, aunque, a decir verdad, estos fueran muy pocos. El mediodía del viernes 1 me reuní con nuestro grupo y pusimos rumbo hacia aquel idílico paraje, con la mezcla de nervios y ganas por llegar desde el primer momento.

Día 1

Como ya he mencionado, salimos el mismo viernes por la tarde hacia el Paral·lel Festival con la intención de estar a tiempo, por lo menos, para el live de Dorisburg, siendo imposible finalmente pues llegamos pasadas las 11 de la noche. Tras recibir en el puesto de recepción el pack con las comodidades que ofrecía el festival a todo aquel que hubiese adquirido el servicio de glamping, ponernos nuestra pulsera del festival y organizar un poco la amplia tienda de campaña, fuimos rápidamente hacia el recinto, donde pudimos disfrutar de las dos últimas horas de música del primer día de la mano de Refracted. A base de techno mental y contundente, con pinceladas de ritmos partidos al final de la sesión nos hizo bailar de lo lindo. A quien escribe se le pusieron los pelos de punta cuando sonó el ‘Vestal Witness’ de Abdulla Rashim -uno de mis artistas fetiche- cabeza de cartel de la edición de 2016. Al español se le vio muy cómodo. Jugaba en casa y lo demostró.

Así fue nuestra primera toma de contacto en el Paral·lel Festival. Seguramente demasiado breve, pero esas fueron las circunstancias y no pudimos estar en ese maravilloso enclave natural antes. Nos quedamos con ganas de más y de verdad que sentimos no haber asistido a los sets de Mathias Grassow, Nems-B y Dorisburg para poder contároslo. También destacar el imponente soundsystem proporcionado por la marca austriaca Lambda Labs y traído por primera vez a España. Sería el responsable de hacer las delicias de los asistentes durante todo el fin de semana, aunque bien es cierto que durante los próximos dos días sonaría aún más fino tras algunos ajustes por parte de los técnicos, predicando así con uno de los valores más importantes de la organización.

Día 2

Esta vez sí, esta vez teníamos toda la jornada por delante para disfrutar plenamente de la experiencia en el Paral·lel Festival. Con esa premisa de perdernos lo mínimo posible presenciamos la segunda hora de F-On, en la que iba mezclando un vinilo tras otro de forma impecable en una sesión Ambient y Deep House/Techno a bajos BPMs, muy acorde con el momento. Durante esta actuación llegaba la mala noticia de la cancelación del norteamericano Function por problemas de salud, la cual sería reemplazada ampliando el horario de los artistas programados para ese día. Tras el palo, las dos siguientes horas se bailarían al ritmo de otro artista nacional, el sevillano Antonio Vázquez, una de las gratas sorpresas del fin de semana. Con una sesión que fue desde sonidos más atmosféricos hasta incluso pizcas de Jungle bajado de revoluciones, varios momentos de ritmos partidos y tramos de Techno más mental, hizo moverse de lo lindo a los pocos valientes que aguantaban al sol. Se acercaban las 4 de la tarde y llegaba el turno del dúo italiano natural/electronic.system., del cual vimos la primera y última hora con un descanso a medias para coger fuerzas de cara a la que se nos venía encima por la noche. La primera hora estuvo cargada de sonidos cercanos al Dub Techno más refinado, pero para cuando regresamos al recinto a disfrutar de la última, dominaban tracks más hipnóticos con mayor ritmo. Muestra de ello fue el remix de su compatriota Marco Shuttle a un tema sin título del artista experimental estadounidense Taylor Deupree.

Tras todo esto le pasaron el testigo a Yuka, que parece que vino con la intención de hacernos olvidar la no asistencia de Function a base de Techno agresivo y bailable, del que te hace disfrutar como un enano porque el cuerpo prácticamente se mueve solo al son de los kicks. Protagonismo total del 4×4 y tramos donde el Acid campaba a sus anchas, poniendo el bosque patas arriba. Objetivo cumplido. Para cerrar la jornada central del festival aterrizó Neel, 50% del dúo Voices From The Lake en el que acompaña a Donato Dozzy. Sobran más presentaciones. He usado aterrizó porque el escenario en plena noche parecía una nave espacial y su comandante vino con una propuesta totalmente mental, en la que durante cuatro horas sonaron texturas más suaves al igual que partes más virulentas, siempre con un sonido Techno moderno y avanzado, que transformó la actuación en un auténtico viaje astral. O al menos eso fue lo que sentí al escuchar pistas como el ‘Zulu Vortex’ de Voices From The Lake. La anécdota final corrió a cargo de natural/electronic.system., Antonio Vázquez y Neel, quienes en formato B2B2B, terminaron de cubrir la baja comentada unas líneas más arriba y cerrando la noche por todo lo alto.

Día 3

Arrancaba la última jornada del Paral·lel Festival con sonidos Ambient en un set en formato híbrido e inspirado en las montañas -como bien dijo ella misma en la entrevista con los compañeros de VoragineTV– por parte de Jana Sleep. A esta le siguieron dos horas de Architectural, el alias más selecto y elegante de Juan Rico aka Reeko. Producto nacional del bueno, sin duda, que nos regaló un set de sonidos calmados y complejas melodías, manteniéndose en todo momento moderado para seguir con la progresión programada para el tercer día.

A partir de aquí subieron las revoluciones con las dos últimas actuaciones del fin de semana. Polar Inertia, el pseudónimo más enigmático de Voiski y posiblemente el artista con más nombre del cartel, llegó para demostrar que tiene un live poderoso, llevándonos por los rincones más intrincados del Techno con texturas inverosímiles y sacando a relucir las excelentes características del sistema de sonido del festival. Un directo en el que hizo lo que se esperaba de él, ni más, ni menos. Por último y cerrando las tres jornadas de música, aparecía en escena Steve Bicknell, completando una de las sesiones más memorables de todas. El veterano británico nos invitó a viajar con él por el tiempo a base de clásicos de la escena underground como el mítico ‘Energy Flash’ de Joey Beltram entre muchos otros. Techno del de toda la vida, vamos. Con el público entregado, ansiando simplemente bailar después del ejercicio mental que nos habían exigido la mayoría de actuaciones y cierto aire de nostalgia -quizás ya pensando en todo lo vivido durante los tres días en las montañas- iban consumiéndose los minutos finales. Estos eran los últimos coletazos de Paral·lel 2017. El momento más emotivo llegó con el último disco, cuando subió al escenario la gente que había hecho posible el convertir una gran idea en realidad y que esta, además, se pueda llegar a repetir cada verano. Era el equipo del Paral·lel Festival, los verdaderos artífices a los que todos despedimos con aplausos y una sonora ovación, coincidiendo con el parón de la música.

Para terminar, quiero hacer especial hincapié en lo que para mí son las claves responsables de hacer del Paral·lel Festival una experiencia única. La primera de todas es el inmejorable ambiente que se respira, uno en el que entre el público se observa un sentimiento de comunidad posible gracias al muy limitado aforo, algo que no he vivido en ningún otro evento de estas características, permitiéndote conocer personas de distintas partes del mundo o de la península con las que compartes intereses comunes y de las que te despides con un “nos vemos el año que viene”. La segunda es la cuidadosa forma en la que se planifica toda la programación musical, consiguiendo una progresión perfecta que desarrolla exactamente el concepto que la organización quiere plasmar a lo largo de cada jornada del festival. Aquí también incluiría el sonido del escenario, pieza claramente fundamental. La tercera, el increíble y mágico enclave natural donde tiene todo tiene lugar. Aún recuerdo perfectamente el momento de salir de la tienda el sábado por la mañana, tras haber llegado el viernes noche sin poder ver nada con claridad, y alucinar a la luz del día con el paisaje que nos rodeaba. Cuarta y última, el conocimiento musical del público, consciente en todo momento de los artistas que allí se dan cita. Una muestra de ello son las innumerables camisetas de sellos punteros como Hypnus, Midgar, Silent Season, Kabalion, PAN… Además, muchos de los DJs que aparecían en el cartel alargaban su estancia una o más noches en las montañas para convertirse en espectadores. Es el caso de Antonio Vázquez, Neel, natural/electronic.system. o Yuka, a los que pudimos ver bailando entre la gente como uno más. También entre los asistentes se dejaron ver artistas afines al sonido del festival que no pinchaban esta edición como Luigi Tozzi, quien formaba parte de la programación de 2016, o los integrantes del dúo Wanderwelle. Todo esto puesto en práctica hace del evento un festival boutique que garantiza a sus asistentes la vivencia de algo muy especial y una propuesta original, como un producto elaborado artesanalmente que te deja con ganas de volver.

Lo dicho, ¡nos vemos de nuevo el año que viene, Paral·lel Festival!

Texto: Jordi Mazcuñán San Valero

Fotografía: Didac Ramírez

Guille BV

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Trying to explain the inexplicable