El pasado sábado 16 de diciembre, poco antes de la media noche, llegábamos a uno de los parkings del polígono de la Virgen de la Salud (Valencia) para bailar de lo lindo en el último evento del año por parte de Modulartz. Una vez allí, nada más bajar del coche escuchamos de fondo la prueba de sonido realizada dentro del Ágora Club, los más de 30.000w prometidos por la organización parecen estar en orden. Siendo los que éramos y estando donde estábamos la típica previa en el parking no podía faltar, aunque se nos acabase yendo un poco el tiempo. Con los horarios bien aprendidos previamente, decidimos cortar fuera y entrar a ver los últimos compases del set de Brumann.

Una vez dentro la sensación de que la noche prometía aumentó notablemente. La pista estaba a medio llenar pero se veía bien animada y los Lynx Pro Audio reproducían el crudo y mental sonido que el valenciano proponía. Conforme avanzaba la noche, la sala se iba llenando tanto de gente como de humo, el ritmo iba aumentando y los baños cada vez estaban más frecuentados. Entonces llegó el turno del live entre Sted Mork y Maldito. Armados de cacharros hasta los dientes su hora y media se nos pasó volando, de las mejores sorpresas que nos llevamos. Ambos bien concentrados, las máquinas echando humo y el sonido analógico imperando para conseguir dejarnos en el punto perfecto justo antes del inicio del invitado principal, que en esta ocasión se encargaría del cierre.

D.Carbone apareció por la sala tiempo antes del comienzo de su set. Pudimos charlar un poco con él, y aunque las circunstancias no eran las idóneas, recuerdo que nos comentó que venía con ganas. Y creo que nos dijo la verdad. Sudadera de MORD y gorro personalizado -que por cierto no nos quiso regalar- enfundados, lo del italiano fue pisar la cabina, darle al play y desatar la locura. Sus dos horas y pico se basaron en ritmos contundentes y Techno duro, del de puño alto.

Los mejores momentos del evento llegaron en forma de bombas como el ‘Gegen’ de Paula Temple, el ‘Flash Is The Fever’ de The Horrorist o el ‘What Was Her Name’ de Dave Clarke. Pero el mejor, y aquí tiro de subjetividad, fue más o menos a mitad de set con el archiconocido ‘Born Slippy’ de Underworld, la voz sigue resentida de aquello. Hacia el final decidió ponerse aún más serio si cabe. Ya con las luces encendidas, se excedió unos 20 minutos para soltar chorros de Acid a unos 135bpms -o probablemente más- y hacernos saltar como locos hasta el último momento. Decir que nos lo pasamos bien se queda muy corto.

No soy de excederme en conclusiones excesivamente largas, pero creo que esta ocasión lo merece. En una ciudad como Valencia hacen falta propuestas como esta, que intenten salirse de lo establecido y vayan un paso más allá tanto a nivel de organización como a nivel de propuesta musical. El salir del centro de la ciudad para no encontrar restricciones de sonido, el apostar por el Techno y no por ese Tech-House -vendido como Techno- que tanto tira por estas tierras, el nivel de los artistas locales… Lo que vimos aquella noche nos pareció muy positivo en todos los sentidos. Este es de esos proyectos que de verdad merecen la pena seguir de cerca y la verdad es que por aquí andamos escasos de ellos, así que se agradece. Modulartz necesita a Valencia, y Valencia necesita cosas como Modulartz.

Guille BV

Guille BV

Trying to explain the inexplicable