Tomorrowland. La tierra del mañana, pero no de un mañana cualquiera. Un mañana que parece estar muy distante en el futuro y situarse prácticamente a años luz de lo que podemos encontrar en cualquier evento a gran escala de música electrónica tanto en nuestro país como en una grandísima parte del mundo.

El festival volvía a realizarse por segunda vez durante dos fines de semana consecutivos después de haber iniciado esta práctica en el año 2014, que además se prolongará hasta 2033 después del acuerdo alcanzado hace unos meses por la empresa ID & T. Una iniciativa de la que, a priori, todos saldrán beneficiados: el público aumentará sus posibilidades de poder acudir a Tomorrowland y tanto la región de Boom como la propia entidad obtendrán más ingresos, amén de los puestos de trabajo que se crearán en dicho fin de semana adicional. En EDM Spain tuvimos la oportunidad de ir acreditados por primera vez y recibimos un trato que, desde el primer momento, notamos que iba a ser distinto.

Ya en el instante de recoger nuestras pulseras acreditativas recibimos varios regalos en forma de merchandising del festival, algo que nos sorprendió gratamente. Llegados al Media Village/Zona de Prensa quedamos aún más impresionados por la espectacularidad del recinto y por cómo estaba cuidado hasta el más mínimo detalle. Zonas habilitadas para entrevistas y ambientadas a la perfección, pequeñas salas insonorizadas en las que se asentaban emisoras de distintas partes del mundo, varias pantallas para poder seguir todas las actuaciones (incluso si no estaban siendo emitidas)… simplemente espectacular.

Al igual, pudimos realizar un tour guiado a través de todo el festival antes de que abriera sus puertas, por lo que nos fue posible apreciar cada una de las localizaciones, escenarios y entresijos del festival con todo lujo de detalles. Con el sobrenombre de “Amicorum Spectaculum”, Tomorrowland se convertía en este 2017 en un circo gigante con la gran mayoría de sus escenarios ambientados para la ocasión, reuniendo a un importante número de acróbatas, trapecistas y forzudos varios. Curiosidades como que al festival acuden más nacionalidades distintas que a los Juegos Olímpicos, que en Dreamville se alojan más de 30.000 personas o que el humo que escupía el dragón de The Rose Garden olía realmente a rosas 3son tan solo algunas de las que más nos llamaron la atención.

Tastes Of The World” (Sabores del Mundo) fue otra de las principales iniciativas de Tomorrowland para esta edición. A lo largo y ancho del mismo se encontraban distintos puntos de venta de comida con distintas temáticas enfocadas a promover la cultura gastronómica de la gran variedad de países que se daban cita en el gigante belga. Todo un auténtico éxito al que además añadiré una opinión personal: no he probado mejor comida en un festival en mi vida.

Viernes

Adentrándonos más en las actuaciones, cabe decir que en un festival de tales dimensiones es prácticamente imposible ver a todos los DJs que uno quisiera, principalmente porque lo más habitual es que se solapen sus actuaciones, algo que nos ocurrió en varias ocasiones. Comenzamos la jornada del Viernes visitando el que para nosotros fue el escenario más espectacular de todo el festival: el Freedom Stage. Tenía lugar un nuevo ASOT que comenzaba Ruben de Ronde en un back to back junto a Rodg y a los que sigueron Ben Gold y David Gravell. Con Gravell, al menos, nos quitamos la espinita de escuchar “Opus” en tan magnífico escenario (ejem, Eric, ejem). Continuamos con Orjan Nilsen para, posteriormente, pasar por primera vez en el día al Mainstage, siendo uno de los más impactantes que se recuerdan en los últimos años (junto al de 2015) y habiendo plasmado a la perfección su temática circense junto a unos acróbatas que se jugaban la vida en cada segundo.

Era el turno de Kaskade y las expectativas eran altas, al que por cierto nos habíamos encontrado tan solo un par de horas antes dando vueltas por el Freedom Stage como si nada. El estadounidense estuvo a la altura y nos dejó auténticas perlas de su repertorio como ‘I Remember’ o ‘Move For Me’ para cerrar por todo lo alto con un clásico como ‘Something Something Champs’. Otro de los que siempre cumple es Martin Solveig. El francés siempre muestra ese lado algo más popero y comercial de la electrónica pero siempre con buen resultado. A lo largo de su actuación, Martin mostró su mítico “Hello” además de otros como “+1”, “Intoxicated” o el reciente “All Stars”, que ha tomado el relevo de estos en las radios con idéntico y viral resultado. La anécdota del día la encontraríamos en The Rose Garden. Inicialmente, en la franja de las 20-21h actuaría Slushii como ya hizo en el primer fin de semana. Fue operado de apendicitis apenas unos días antes y pasó a sustituirle Sub Focus. Llegamos a dicha hora con la intención de ver al británico y nos volvimos a llevar una nueva sorpresa cuando comenzaron a actuar Foreign Beggars. No por inesperada fue menos buena, sino todo lo contrario, siendo una de las mejores actuaciones de la jornada donde el público disfrutó de lo lindo con el grupo londinense en un show marcado por la lluvia. Uno de los platos fuertes del día llegaba con la actuación de Alison Wonderland que coincidía con el turno de noche en el festival. La australiana tiene un segundo álbum de estudio a la vuelta de la esquina del que esperamos grandes cosas si tenemos en cuenta el gran éxito cosechado por el primero. No faltaron a la cita temas como “U Don’t Know”, “Run” o “Already Gone”, además del reciente “Messiah” con el que puso el broche final al que fue, sin duda, uno de los mejores sets de todo el fin de semana.

Un nuevo cambio de escenario nos llevaría al Garden Of Madness y su Sexy By Nature Stage que en aquel momento comandaban, cómo no, Sunnery James y Ryan Marciano. Los hermanos holandeses se han convertido en un auténtico icono de esa mezcla de House, Tribal House y Latin House con la que amenizan sus sets y volvieron a dar buena prueba de ello en un escenario semi cerrado que destacaba por el gran número de pantallas led que podíamos ver en él. El cierre del Viernes correría a cargo de Axwell /\ Ingrosso por un lado y, por otro, de DJ Snake. Los suecos le ponían un toque más emotivo a su actuación recurriendo a sus grandes éxitos y tocando la fibra de muchos cerrando de manera consecutiva con “Sun Is Shining”, “Don’t You Worry Child” y “More Than You Know”. Lo de J Balvin y “Mi Gente” ya va a opinión del consumidor, pero me reitero en tratarlo como un punto negativo del show. DJ Snake puso el broche final a la noche y lo hizo añadiendo una joya más a su particular corona de este 2017, después de haber cerrado también hace unos meses en el Ultra Music Festival de Miami. Bass Music en muchas de sus variantes para terminar de reventar el Mainstage y concluir, junto a “Middle” el primero de los días del segundo fin de semana de Tomorrowland.

Sábado

Amigos, creedme. Se nota muchísimo el cambio de horario de cualquier festival español con respecto al que vivimos en Tomorrowland, que era de día casi al completo. Pequeño madrugón, un buen desayuno para coger fuerzas y de nuevo camino al festival. La del Sábado fue una jornada en la que repetiríamos predilección por el Freedom Stage, donde tomaba el control Axtone Records, pero sobre todo por el Mainstage. Con NEW_ID rememoramos algunos de los mejores momentos de la Arcadia Night by EDM Spain, con un Progressive House exquisito que nos hizo bailar a base de grandes producciones del holandés como “Aerogames” o “Aftermath”. Siguió Johannes Klahr, uno de los diamantes en brutos de Axtone aún por pulir y quién comenzó su andadura en la discográfica de Axwell con un EP soberbio (Lyon x Sapphire EP) orientado al Progressive House, pero que poco a poco se ha ido moviendo hacia unos trabajos más tranquilos, melódicos y envolventes, dando buena prueba de ello en su actuación con las remezclas a “All Of Us” y “With You”, ambos trabajos de Dirty South. Tras unos minutos de descanso, volvimos al Axtone Stage para vivir las actuaciones de Tom Staar y Kryder, dos de los grandes precursores del movimiento “Groove” en la actualidad. En España se les ha cogido un cariño especial a ambos en los últimos años, y no es para menos. Ambos shows fueron de esos que te divierten de principio a fin, que te permiten divertirte y no parar de bailar hasta que deja de sonar la música. No faltaron a la cita en cada uno de los sets algunos de los temas más emblemáticos de los británicos como “Bora”, “The Funkatron” o “Crocodile Tears”, entre otros.

Como ya dije en líneas anteriores, hay ocasiones en las que hay que elegir, y declinamos ver a Axwell debido a que en el fin de semana anterior  Sebastian Ingrosso realizó una actuación casi idéntica tanto como dúo como en solitario. Pusimos rumbo al Mainstage, donde actuaba Don Diablo, y podríamos decir aquello de que “pasamos de Guatemala a Guatepeor”. Madres aparte, actuación bastante flojita de Don en la que aprovechó para presentar algunos de los próximos lanzamientos de Hexagon, como “Waves”. La siguiente hora la protagonizaron W&W, quienes recurrieron a varios clásicos como “Still Dre”, “Gangsta Paradise” o “Rythm Of The Night” y a algunas de sus IDs como NWYR. Y sí, volvió a sonar “Mi Gente”. Continuó KSHMR, quien para mí es uno de los artistas a admirar hoy en día. Salió de las sombras para reclamar lo que era suyo y apenas un par de años le han bastado para darle un giro completo a un estilo como el Big Room, que llegó a ser muy pero que muy criticado. El estadounidense, de origen indio, es todo un must a día de hoy por temas como “Bazaar” o “Festival Of Lights” y con su nuevo sello “DHARMA” promete poner la escena patas arriba. Llegaba el Rey, llegaba Armin Van Buuren. El líder de Armada asumió el mando del Mainstage y dio inició a su actuación con “I Live For That Energy” para seguir con “Heading Up High” y “I Need You” y, posteriormente, subir al escenario a Sunnery James y Ryan Marciano a fin de presentar su nueva colaboración “You Are”. Sin embargo, el punto álgido de la sesión llegaría con “This Is A Test”, un tema que se ha vuelto viral en estos meses por lo llamativo que resulta pincharlo y porque en muchas ocasiones, ante el desconocimiento de parte del público, resulta bastante sorpresivo.

El último cambio de escenario del Sábado nos llevaría a The House Of Books y su Barong Family Stage, donde estarían Yellow Claw y Excision. De los primeros, se trata de una de esas formaciones que, o bien te gustan, o bien las odias. No existe término medio.  Siendo de los primeros, vivimos de primera mano cómo aquello se transformaba en una auténtica locura donde primaban los pogos a base de temas como “Kaolo”, “Techno” u “Ocho Cinco”. Pero el auténtico éxtasis llegaría en el cierre de jornada con Excision. Uno de los máximos exponentes del Dubstep a nivel mundial, incluso el mayor. Una actuación de esas indescriptibles que es necesario vivir en directo, donde los pogos fueron tres veces más grandes y donde Jeff hizo que más de uno saliera de allí con dolor de piernas.

Domingo

Lo malo de cualquier festival es que, tal y como empieza, llega un momento en que tiene que acabar. Tomorrowland no iba a ser menos y el Domingo nos tocaría decir adiós a una de las mejores experiencias de nuestra vida. Comenzamos el día yendo, cómo no, para el Freedom, donde el Pryda Stage sería uno de los platos fuertes de toda la jornada. Dusky hacían acto de presencia en cabina, quiénes no han perdido un ápice de calidad en lo referente al Deep House desde que aparecieran por primera vez en Anjunadeep, llegando a crear una atmósfera perfecta para lo que se vendría en el escenario a lo largo de las actuaciones posteriores. Tocaba cambiar y volvíamos a dejarnos caer por The Rose Garden para escuchar un poco de Future House. Chocolate Puma y Throttle eran nuestros siguientes artistas en lista y nos dejaron con un muy buen sabor de boca. El dúo holandés nos mostró algunos de sus lanzamientos más recientes en Heldeep Records como “Steam Train” o “Hippo”, además del remix realizado a “Ibiza 77”, el último trabajo original de Oliver Heldens. Throttle, por su parte, completó otra gran actuación siguiendo la misma tónica y poniendo la guinda a unos meses en los que nos ha presentado “Hit The Road Jack”, “Found Me” y “Baddest Behaviour”. Vuelta al Pryda Stage y a comenzar con uno de los TOP del día. Don Adam Beyer repetía en Tomorrowland 2017 después de que en el primer fin de semana encabezara el Drumcode Stage y una vez más dio un auténtico recital precediendo a la que a la postre sería una de las mejores actuaciones de todo el festival.

deadmau5. Joel Zimmerman. Después de que pareciera casi imposible presenciar una de sus actuaciones, el año pasado le dio por aparecer por varios puntos de España, pero lo que se vio de él no se parecía ni por asomo al auténtico deadmau5, dejando varias críticas y decepciones entre el público. Sin embargo, en aquel preciso instante, desde el primer minuto, las sensaciones fueron otras completamente distintas y nos llevaron a pensar que lo que vimos en 2016 fue un gran espejismo. Como si hubiera llegado allí bajo su alias testpilot, Joel continuó alargando el ambiente que Adam Beyer había creado con una selección exquisita a la par que oscura para ir pasando poco a poco a su faceta como deadmau5. “Avaritia”, “Maths”, “Ghost N’ Stuff” y “Moar Ghost N’ Stuff”, “My Pet Coelacanth”… Apenas le hizo falta ponerse su característico casco por una muy buena razón: la gente sabía quién estaba allí arriba, la gente sabía a quién estaba escuchando y eso es algo maravilloso. El punto álgido llegó con “The Veldt” y la remezcla de Tommy Trash, cuándo el público se vino completamente arriba y cuyas voces retumbaban a lo largo y ancho del Freedom Stage. Sin ninguna duda, una de las actuaciones más especiales e indescriptibles de toda la edición. El propio deadmau5 era el encargado de dar paso a Eric Prydz con un inconfundible “Nice to see you, Eric”. Eric Prydz, Cirez D, Pryda o como quieran llamarle, lo cierto es que el sueco dio un recital increíble a base de auténtico musicón en una actuación en la que nos dejó algunos de sus temas más míticos, como su remezcla al “Personal Jesus” de Depeche Mode además de un gran número de IDs y de estar alternando constantemente entre cada uno de sus alias. Cerrar con uno de los iconos mundiales de la mejor música electrónica, con uno de los reyes de esto que tanto nos gusta, fue el broche perfecto para una edición de auténtico ensueño.

Desde hace años nos han vendido Tomorrowland a través de los ojos en cada uno de sus distintos aftermovies. Nos han mostrado algo distinto, una experiencia distinta año tras año motivada por sus excepcionales ambientaciones y contrataciones de primerísimo nivel. Lo que siempre había parecido algo utópico se convirtió realidad en 2017 y fue posible pisar, por primera vez, uno de los mejores festivales de todo el mundo. No dejéis que sus detractores, que por increíble que parezca los tiene, os hagan cambiar de opinión. Tomorrowland es auténticamente otro mundo si nos ponemos a hablar de festivales. Por todo. Por sus ambientaciones, por artistas, por cómo cuidan hasta el más mínimo detalle para hacer que la experiencia de cada una de las personas que allí acuden sea inolvidable. Y así ha sido. Una experiencia necesaria si de verdad os gusta la música electrónica y que se debería vivir, al menos, una vez en la vida. No tenemos duda alguna de que el año que viene volveremos y esperemos que estas palabras os hayan servido para que os decidáis a acompañarnos.

Alex

Alex

They told me I couldn't. So I did.
  • Francisco Perez

    Ese finde actuaba Claptone? Si es asi -1 por no verlo!! jajajajaja. Buen articulo, a ver si se va entendiendo que Tomorrowland no es solo el Mainstage, que alrededor hay un mundo de magia en diferentes escenarios! Un saludo.