Tras unos años difíciles durante los cuales el Arenal Sound recibió varios reveses como pudieron ser los fuertes temporales que obligaron a suspender gran parte de la programación de la edición de 2015 o el forzado cambio de localización del recinto un año después, este verano volvía todo a la normalidad tanto para el festival como para sus más de 50.000 asistentes diarios y se presentaba así una nueva edición con grandes expectativas generadas y un sold out absoluto.

Tenemos el deber de decir que durante los dos primeros días del festival reinó el caos en cierta manera debido a que desde un principio no se esperaba semejante afluencia de público, dado que dichas jornadas eran las “pre-party” o fiestas de bienvenida. Dicho esto, la organización se puso manos a la obra para evitar aglomeraciones durante los próximos días reduciendo el horario y reorganizando a todos los artistas y consiguió enmendar ese fallo de organización.

El festival abría sus puertas a los sounders cada tarde en el Beach Club donde estos podían acudir a la playa privada o a la piscina mientras disfrutaban de la buena música procedente del Pool Stage hasta las 21:00 horas donde el escenario más refrescante del festival daba paso al Thunder Bitch Beach Club. Tanto el escenario Negrita como el escenario Desperados se ponían en funcionamiento alrededor de las 19:00h contando siempre con una entrada relevante. El jueves fue uno de los días donde se registró mayor número de público, razonable teniendo en cuenta que se esperaban actuaciones como las de Lori Meyers, Bastille, Jonas Blue o Martin Garrix en el escenario Desperados. Desde mi humilde opinión, la mejor actuación de la noche fue la del DJ y productor holandés, quien realizó un set prácticamente utilizando su propio repertorio abarcando temas desde sus inicios hasta la actualidad. Lori Meyers dieron el toque nacional a la noche con gran éxito y Bastille tampoco decepcionaron. Previo al set de Martin, Jonas Blue puso el festival a punto con sus temas más mediáticos pero el resto del tracklist no le acompañó de la mejor manera posible.

Llegaba el viernes con una de las actuaciones más esperadas en el ámbito electrónico, Fedde Le Grand sería el encargado de cerrar el escenario esa noche. Previamente, pudimos ver sobre el escenario a los veteranos Sidonie que, pese a tener una hora temprana, atrajeron a miles de personas a su concierto con gran resultado y mucha animación. Tras el grupo catalán llegó el turno de Jake Bugg; sinceramente me decepcionó un poco que en una de las actuaciones con más talento del festival hubiese tan poca gente disfrutando de ella, aunque eso no impidió el deleite de los allí presentes. En cuanto al Beach Club, Sharif y posteriormente Lágrimas de Sangre consiguieron llenar la zona playera demostrando una vez más la fuerza que tiene el Rap español. Volviendo al escenario principal, The Royal Concept y más tarde Icona Pop pusieron patas arriba Burriana con actuaciones marcadas por el buen ambiente y donde el público participaba permanentemente cantando al unísono las canciones más famosas de los propios artistas. Finalmente llegó el turno de Fedde Le Grand, quien comenzó realizando un buen set pero le sobraron cuarenta minutos donde se salió completamente de su género y se dedicó a jugar con temas “fáciles” para ganarse al público donde no se vio reflejaba su gran trayectoria como artista.

Sábado, quinto día. Nos esperaban gran cantidad de actuaciones tanto nacionales como internacionales de gran repercusión ya sea por novedad o por veteranía. Gerox fueron los encargados de poner ritmo al festival desde el momento de su apertura en el Pool Stage del Beach Club. Tarea difícil si tenemos en cuenta el llenazo desde el primer momento, pero los barceloneses supieron desenvolverse bien y dejaron el ambiente más que preparado para la esperada actuación de Lassana. Durante casi dos horas utilizó un extenso repertorio que abarcó varios estilos englobando temas de todo tipo, tanto comercial como de corte más alternativo dando apoyo a productores más amateur. Un par de horas después, Despistaos saltaron al escenario principal siendo uno de los grupos más esperados del festival. Como resultado, una actuación marcada por la nostalgia y por la participación del público, y lo que pareció ser el renacimiento del grupo. Ya por la noche puedo destacar a Amaral con un llenazo digno de presenciar y un ambiente impresionante, a Sam Feldt protagonizando uno de los mejores sets del festival sumándole sonidos en directo, a KSHMR, quien tras las críticas –desde la ignorancia- recibidas tras su confirmación meses atrás por parte de algunos asistentes al festival, se desenvolvió perfectamente con un set muy suyo en cuanto a género y repertorio, y muy elaborado tanto desde el punto de vista musical, visual y desde la experiencia que ofrecía a los presentes. En cuanto al escenario Negrita, La Habitación Roja y Satellite Stories volvían al festival que tan bien les ha acogido siempre y para cerrarlo, los mediáticos Nancys Rubias secundados por otro llenazo. Dellafuente junto a Maka y acto seguido Alizzz fueron los más destacados del Beach Club, dando una muestra de los nuevos sonidos que han surgido estos últimos años y de los que están por venir.

Para culminar la edición de 2017, Arenal Sound iniciaba el último día con la fiesta privada Clandestine Sound, encabezada por Pablo Cebrián, Cheat Codes y The Magician. Tras otro éxito por parte del secret show organizado por el mismo festival en el Beach Club, tuvimos el set de TheBasement Soundsystem para cerrar el Pool Stage. En el escenario Negrita, venían cuatro grandes conciertos como fueron el de C.Tangana, que a pesar del calor reunió a miles de seguidores, Aspencat y Txarango y los noruegos Kakkmaddafakka, que se reencontraban con el público del Arenal para volver a tocar sus míticos temas acompañados de los del nuevo disco.

En el escenario Desperados, Rayden junto a Mesh y Mediyama entre otros, protagonizó un gran directo como era de esperar e invitó al público a reflexionar con el sobre temas de gran sensibilidad en la actualidad. Algo que también hizo Kase.O, otro de los conciertos más esperados del festival donde el zaragozano hizo un recorrido a su trayectoria cantando temas de Violadores del Verso hasta los de su último álbum El Círculo. Para finalizar, Clean Bandit, Matoma y Yellow Claw hicieron vibrar hasta el último momento a Burriana poniendo punto y final a la octava edición del Arenal Sound. 

En definitiva, Arenal Sound ha demostrado una vez más ser uno de los festivales pioneros en España y también uno de los principales impulsores del nacimiento de los jóvenes festivales en estos últimos años que hacen posible disfrutar de música y artistas que hace años hubiera sido impensable. Un festival donde necesitas poco más que amigos, algo de dinero, ropa y una tienda de campaña para pasar una semana inolvidable llena de experiencias y mucha música. Algo que demuestra que se puede tener mucho con muy poco. Por último queremos agradecer tanto al Arenal Sound como a Tuenti la posibilidad que nos han brindado de cubrir el festival y el gran trabajo que han hecho. En el caso de los segundos, destacar también la gran iniciativa que tuvieron con los Tuents by Tuenti –fichas de consumición dentro del festival- que ofrecían diversas promociones y además terminaron con los excesivos precios que siempre habíamos sufrido en muchos festivales.

Diego Soriano

Diego Soriano

Forgive me for my wrongs, I have just begun