Como no muchos sabréis, los días del 18 al 24 del pasado mes de mayo los pasamos en Georgia invitados por la organización del GEM Fest. El motivo fue la celebración del primer Press Tour llevado a cabo por el festival para descubrirnos tanto Georgia como su magnífica escena. En este segundo post os contaremos la parte oficial del Tour, la cual nos llevó a conocer lo más interesante y tradicional del país. En el primero, el cual vio la luz hace un mes, os resumimos nuestra experiencia con la escena de clubs georgiana.

La primera impresión que uno tiene de Georgia, mucho antes de siquiera volar, es lo complicados y caros que son los vuelos. Yo no lo tuve tan mal pues mi escala duraba el tiempo justo para robar algo de WiFi en el Starbucks y dirigirme a la puerta de embarque, pero mi compañero y fotógrafo -Ricardo de ahora en adelante- se tiró 16 horas de aeropuerto en aeropuerto. Al final llegamos sin problemas pasadas las 5 de la mañana en Tbilisi. Por supuesto, la primera pregunta que se me ocurrió hacerle al coordinador del grupo fue sobre este tema, a lo que respondió comentándome que es uno de los principales problemas del país y esperan poder solucionarlo en unos años. Después de la paliza con los viajes el primer día nos lo dejaron libre y decidimos investigar parte de la ciudad por nuestra cuenta, visita a la magnífica Vodkast Records incluida.

Segundo día. Desayuno bien temprano y a visitar la parte más antigua de la capital. Los diferentes estilos de construcción, el distrito de los baños conocido como Abanotubani y el cañón con la cascada al fondo fue lo que más nos llamó la atención de lo visitado por la mañana. Pero lo que más nos atrajo de esta jornada fue la visita por la tarde a Fabrika, un antiguo centro de operaciones soviético convertido en hotel y centro cultural. Si pudiese, lo copiaría tal cual en mi ciudad y me pasaría allí la vida. También visitaríamos la escuela de DJs conocida como The 11TH Floor, situada en un edificio bastante particular. Tras la cena algunos valientes salimos y saltamos de club en club sin importarnos las pocas horas de descanso que íbamos a tener, pero eso se otra historia.

Tercer y último día en la capital. Por la mañana nos desplazamos a una de las montañas que rodean la ciudad, a un paraje idílico para respirar aire fresco y empezar a espabilarnos después de toda la noche bailando. Tras una buena comida nos llevaron a la parte más soviética de Tbilisi. Las tuberías por las calles y los diseños de los edificios que nos encontramos nos dejaron impactados, pues el contraste con la zona donde estaba ubicado nuestro hotel era importante. El monumento que aparece en el vídeo en lo alto de la montaña era una especie de tributo a todos los reyes georgianos. Esa zona con buen tiempo podría haber estado muy bien, pero entre el viento, la llovizna y que servidor no llevaba chaqueta,  el bus fue la mejor opción para no acabar con fiebre al día siguiente. El 4GB Festival fue una experiencia brutal, podéis leer más sobre él en la primera parte.

A partir del cuarto día bajó la intensidad del viaje y las rutas en coche cobraron demasiado protagonismo. La cuarta jornada sirvió para movernos de Tbilisi a Kutaisi, unas 8 horas. Afortunadamente hicimos algunas paradas por el camino. Visitamos Mtskheta, una pequeña ciudad a 20km de Tbilisi; la Catedral de Svetitsjoveli y el Monasterio de Jvari, incluido en la lista de los Patrimonios Mundiales en Peligro de la UNESCO desde 2009. Para comer paramos en la Chateau Mukhrani Winery, una villa que funciona a la vez como restaurante, hotel y fábrica de vinos. Allí pudimos disfrutar de una Masterclass sobre como hacer Khinkali -una de las comidas más típicas de Georgia-. La que lió Ricardo en ese momento fue importante, lástima tenerlo grabado en vertical.

Pasamos esa noche en el Tskaltubo Spa Resort, rodeados de una reserva natural preciosa. Tras desayunar en lo que antaño fue un palacio de la élite soviética visitamos la segunda ciudad más importante del país, Kutaisi. Tour rápido y rumbo a Anaklia, localización del GEM Fest. La parada en las ruinas Nokalakevi vino bien para estirar las piernas y apreciar las vistas que se tenían desde allí. Al llegar a Anaklia, nos reunieron a todos en una sala de reuniones y dio comienzo una rueda de prensa. Contestaron a varias preguntas, las más interesantes fueron sobre cómo pensaban que la gente iba a aguantar un mes de festival -tanto a nivel económico como físico- a lo que contestaron que ellos ofrecían comodidad y precios bajos, además de no haber eventos muy grandes entre semana. Después nos enseñaron todas las instalaciones del festival, indicándonos como iba a estar distribuido el recinto. El Techno Stage y la isla para el Trance nos dejaron con la boca abierta.

De allí, esa misma tarde movimos a la ciudad que más turistas recibe, Batumi. El viaje iba para dos horas, pero pasaron a ser tres largas. Y gracias que podemos contarlo. La visita a un pequeño beach club en la playa hizo que bautizásemos la ciudad como Las Vegas de Georgia. Ni una calle sin casino, sin ironía. Al día siguiente una visita por la ciudad, parada obligada en una de las mejores tiendas de vino del país, despedida de parte del grupo que viajaba en coche a países vecinos y rumbo a Tbilisi. Nuestro viaje había acabado.

Dicen que más vale tarde que nunca, y así va a ser. Desde aquí queremos agradecer a toda la organización del GEM Fest y al GNTA por hacer posible una experiencia como esta. Tenía Tbilisi en mi lista de países a visitar por la envidiable escena que poseen, pero habiendo vivido de primera mano la cultura del país me quedo enamorado de Georgia y se lo recomiendo a todo aquel que quiera viajar a sitios menos populares. Que no se me pase tampoco dar las gracias a Ricardo por el magnífico trabajo que ha hecho y por la gran compañía que fue. A continuación el vídeo resumiendo aquellos seis días.

Guille BV

Guille BV

Trying to explain the inexplicable