Boiler Room x Ballantine’s: Madrid, también a la moda

Fotografía tomada por Juanlu Vela

Postureo o no, para mucha gente una Boiler Room es algo que necesitas disfrutar in situ una vez en la vida y eso se nota. En esta ocasión, Madrid era la elegida para cerrar la mini gira organizada por la propia marca junto a Ballantines que pasó antes por las ciudades de Moscú y Johannesburgo. Maya Jane Coles, una de las féminas más respetadas y queridas en la industria, al frente del proyecto. Nada podía salir mal.

Fueron más de 1400 personas, según datos oficiales, las que pudieron disfrutar de esta noche electrónica, algo que deja en esencia una Boiler diferente. Acostumbrados a ver espacios pequeños para este formato, La Riviera no me parecía el mejor de los lugares. Algún día habrá que plantearse donde está el límite para determinar algo como underground porque verme en este escenario no me lo pareció. Una fiesta al uso, con sus típicas cosas de Boiler. Lo que sí destaco es la pequeña mutación que sufrió la propia sala para la ocasión, adaptada para un mejor disfrute audiovisual.

La noche iba de b2b. Un total de 6 versus que dejaba una propuesta cuanto menos interesante. Poco tiempo y mucho que ofrecer en una marca que lejos de ser cualquiera supone una buena carta de presentación para el propio artista. El producto nacional se vio representado a través de las dos primeras actuaciones. Sano, colombiano de nacimiento pero asentado en Barcelona, junto a Uroz y Marc Piñol b2b Eduardo de la Calle. Dos combinaciones que junto a la de Shlomi Aber b2b Boddika me parecieron musicalmente las más acertadas, sobre todo la de estos últimos. Aunque en esto ya sabéis que para gustos, hay colores.

Fotografía tomada por Juanlu Vela

Después, los grandes nombres. Monika Kruse b2b Andrea Oliva, Maya Jane Coles b2b Kim Ann Foxman y Cassy b2b Anja Schneider. Para el primero de estos b2b la gente ya estaba on fire delante y detrás de cabina dando rienda suelta al baile. A mi gusto ambos flaquearon en su propuesta. Nada importaba, estaba por llegar Maya y se notaba. La reina de la fiesta tenía ganado los adeptos desde bien antes de empezar. Mención especial también a Kim Ann Foxman que rindió tributo a la recién fallecida Bimba Bosé. Una propuesta que incluyó alguno de los nuevos trabajos de la británica con vistas a su nuevo álbum combinado en ese toque alternativo que caracteriza a Kim. Con las reservas de energía bajo mínimos tocó decir adiós y disfrutar a posteriori detrás de la pantalla de dos mujeres que conviven en el arte del djing con el adjetivo de elegantes cargado a cuestas. Cassy y Anja Schneider.

Hasta pronto, Boiler Room. Vuelve pronto, que aquí tienes adeptos para dar y regalar.

Carletto

Carletto

Constantemente en trance. Buena música ante todo.